Jueves, 6 Septiembre 2007

Interprétenme diciendo que lo hicieron mal...

Si en momentos como este me exalto y parezco a punto de explotar, de volverme una flama calcinada por mi propia respiración y acelerado ritmo, no debe entenderse que tal es mi estado normal. Planariamente soy un tipo tranquilo y reposado, serio y calmo, paciente en la resolución y en mi esquina solitaria, ambientada por la armonía de mi deseo, espero los movimientos antes de saltar y así evitar caer en error. Pero no me mal entiendan tampoco soy un retentivo anal, falto de espontaneidad y que medita hasta el latir de su corazón.
Sólo soy guía y protagonista de mis actos, una mente que no deja de funcionar y medir su participación en el tiempo que le ha tocado observar, digerir, intentar modificar o simplemente desfallecer...

Y es en el afán de construir y crear, muchas veces un intento inútil,que todo se derrumba y la posibilidad se vuelve roca desprendiendose en mi contra, pues como los legos de un niño que recién aprende a moverse e interactuar con su medio, cualquier avance parece tambalearse listo a caer y volver a empezar... Es por eso que la frustración es inherente, es por ello que el inconformismo nos mueve, porque cuando conseguimos; el suelo desgraciado tumba nuestro quehacer o algún maldito insensible sin apreciar nuestro logro motriz viene y empuja nuestros cubos e incluso nosotros mismos, hastiados queriendo probarnos, solemos lanzar un fuerte golpe que los penetra en la insondable mudez de la caída y el intento, aún impensado de la reforma, de la revolución que traerá consigo un nuevo principio, un cambio o la mera pantomima de deshilvanar y coser el mismo muro de piedras azules, rojas, amarillas y en fin multicolores como la variedad esencial de la vida...
No hay que olvidar además que en ese erigir y derribar, la violencia y el primal instinto; siempre están. Jamas ausentes del baile, podemos encontrar el eros y el thanatos como ejes de todo musculo cerebral y corazón...
La muerte y la pasión sexual, configuran la oscura via y laberinto del hombre incluso, más pasivo...
Aquel con un signo negativo en la frente y que camina hacia atrás para anidarse en su pasado y volver al vientre de su madre. Por ende, mi carácter no es la excepción, no veo disminuida la innata y constante intención de alterar la soberana paz. Menos si me considero un opositor, un dinamo que se empuja a sí mismo, que da golpes para reventar contra el pavimento frío y así poder hallar el equilibrio que hace de mis sentidos alimento, la correa de mis depravaciones y la anarquía de mis anhelos...

La imagen “http://media.ohlog.com/carrollera_3.jpg” no puede mostrarse, porque contiene errores.

Y como conseguirlo; siendo paciente y realmente tolerante, tolerante de tu ser en primer lugar, sin abanderar o encausar el trasero a un delirio colectivo y gratuito...
Sosteniendo desde luego y sin resquemor la propia avaricia, ego, psicopatías y millones de neurosis que configuran el mundo bizarro y oxidado de esa luz bienhechora que perjuramos tener como percutor matriz...
Las ideas desastrosas de holocaustos, genocidios, violaciones y la más pura degradación se anidan al igual que en todos y repercuten sobre mi cabeza
confusa; se bambolean en el subconsciente y la gran diferencia que marca el limite entre alguien que sólo sigue y mi persona, es que yo sin jactancia, puedo verlas y saber que su contraste, imaginado con mi alegría y esperanza, me permiten el entendimiento y la distancia, el conocimiento propio y la percepción de lo que abunda y muchas veces te acosa, persigue, ignora y rara vez te ayuda sin segundas obsecadas y egoístas intenciones.

Mas como dije al comienzo, de vez en cuando. ¿Cuándo exactamente?; cuando todo parece un callejón de mi propio cuestionar, cuando el vacío llega a su umbral de resistencia y para reconstruirse cambia de rostro mutando la libertad y creación en miedo y caos inamovible. Los ir y venir, las preguntas y sus pasajeras respuestas que sólo suelen ser nuevas formas de preguntar y moverte a la incertidumbre: Niegan por que entienden y al entender, sólo me queda negar: Deseo un arma y que mi víctima sea el mundo... Que el cielo sea esa gran pintura que puedo rasgar con mis uñas. Que el mar sea un charco mugroso que se aplasta bajo mis pies. Que los bosques sean un trozo verde invernando entre mis dientes tras haber sido masticados con ímpetu feroz. Que los animales sean un trofeo o reto para mi vista y sagacidad que busca hacer BAM!!! desafiando el ciclo normal de supervivencia y depredación. Por que tengo pólvora y mecanismos y soy un mecánico destructor... Por que puedo pisotear todo lo bello y ser un bastardo que no necesita justificarse
Que asco!!!
En ese momento me sé demasiado humano, humanista, ligado a la buena intención pero en la esfera opositora de drenar toda mi degradación con la víctima más inocente...
Entonces, siguiendo su naturaleza, su determinación pautada y en esquemas medidos con ratas y monos en laboratorios; adopto lo que parece más fácil y barato, transplantar un alma que es lo más sencillo despues de rehacerse la nariz o el culo.
Debo ser humano, humanista y destruir al más inocente y como la mayoría ya pende de una pared o luce gris en el aire, negro en su cauce y conozco a pocos que aún estén limpios. Debo desatar el drama... Y sin dejar de ser yo mismo, siempre considerado por mi tristeza que no gusta de herir a otros...
La inmolación rápida y dolorosa, con el tiro de la misma arma de mi furia e impotencia... es la solución para su conflicto y la catarsis de mí interrumpida serenidad...

Autor: Daniel Rojas.

Morbo Cotidiano.


Morbo cotidiano por Daniel Rojas P.


1
Bajo la mesa,
oculto,
esperando la precoz salida del mañana.
Negro amanecer de muerte y gloria,
De redención y primavera belicosa.
Sobre las cartas marcadas,
el dinámico juego de engaños
y misteriosa cooperación de falsa lujuriosa.
Cielo eternizado;
cantando a mares mudos
y tierras yertas.
Pequeñas paternales promesas,
gran salvaje mirar…
Destructivos ojos,
Perpetuos ojos,
Unánimes rayos espectrales
Desde la curva de tus piernas
Y el degradé de tu infernal ventoso

vientre.


2

Ardiente sobre aquello,
Quemando esto, mi cerco,
El del vecino, su hija, esposa, madre y
el pueblo femenino repleto.
Universales Venus,
erectan mi sino rojo
por cual mágico misterio…
El Derretir de cera indefinida…
Inefable condición de macho erguido.
Marte grita, grita conchetumadre grita, grita, grita
Grita por que muero derretido en mi mano castigadora
Grita por que me desgarro desde adentro queriendo renacer como hijo de la sangre roja .
Grita hijo de puta
Y el Fulgor ingrato de antiética vulgaridad;
Profana templos pasionales,
Viola modelos de acatamiento,
Viola mi sombra, viola tus pasos y las reglas de remanso
Sumisión de cordero
Hecatombe de eunucos fundadores
y castrada sociedad…


3

Elévate pista anónima
sobre mi cabello mutilado, cuela sucio humo a mis orejas
somnolientas por indiferencia
los dientes apretados y las manos muertas…

Ruedan transeúntes, saltan baches y sumergidos en trajes maleta,

Viven esplendida maravilla de las mil y una noches…
de quirúrgico metal y aceite en que nuestra vida flota …
Naufraga el mundo y su azul tímido…
cuerpos indefinidos que no entiendo
Mueven desesperados la materia, cronologías rotas
y gritos ante esperas
y hacer colas,
y hacer compras
y en todo sitio;
y a toda hora;

detestables hileras y cosas que podríamos tomar a la fuerza;

cazando como aquellos,
lobos de pelaje rojo
como el ante pasado que corría cuesta abajo
sin gorro y a culo pelado;
formas y patentes…
timbres y juzgados
fuera de ellos, del orden marciano,
emulando al mas torpe pájaro;
Sin más ni menos hombría,
sin mayor feminidad o belleza,
El pulso del hombre humano, se ha hecho una rutina.

Retazos de Memoria.


"RETAZOS DE MEMORIA"

De la mano de William S. Burroughs y del cuentista O. Henry quien ha deleitado a muchos con sus finales inesperados y a veces un tanto ambiguos, es que he querido constituir una especie de amalgama tematica centrada en el juego de imagenes, la narración como bricolage, la yuxtaposición y encauzamiento de un nuevo sentido global y coherencia que surge de hilachas perdidas en la retina o la memoria...

Los dos textos a continuación presentan una mente doblemente afectada por el subconsciente, la de Murray el personaje de O.Henry cuyo destino nos resulta inasible y la técnica creativa del creador beatnik de novelas inquietantes como The Naked Lunch y Yonqui. Ambos autores norteamericanos y que han influido en demasia a actuales generaciones.

Taller El Sueño (The Dream) “O. Henry”

Murray tuvo un sueño. La psicología vacila cuando intenta explicar las aventuras de nuestro mayor inmaterial en sus andanzas por la región del sueño, "gemelo de la muerte". Este relato no quiere ser explicativo: se limitará a registrar el sueño de Murray. Una de las fases más enigmáticas de esa vigilia del sueño, es que acontecimientos que parecen abarcar meses o años, ocurren en minutos o instantes.

Murray aguardaba en su celda de condenado a muerte. Un foco eléctrico en el cielo raso del comedor iluminaba su mesa. En una hoja de papel blanco una hormiga corría de un lado a otro y Murray le bloqueaba el camino con un sobre. La electrocutación tendría lugar a las nueve de la noche. Murray sonrió ante la agitación del más sabio de los insectos. En el pabellón había siete condenados a muerte. Desde que estaba ahí, tres habían sido conducidos: uno, enloquecido y peleando como un lobo en una trampa; otro, no menos loco, ofrendando al cielo una hipócrita devoción; el tercero, un cobarde, se desmayó y tuvieron que amarrarlo a una tabla. Se preguntó como responderían por él su corazón, sus piernas y su cara; porque ésta era su noche. Pensó que ya casi serían las nueve.

Del otro lado del corredor, en la celda de enfrente, estaba encerrado Carpani, el siciliano que había matado a su novia y a los dos agentes que fueron a arrestarlo. Muchas veces, de celda a celda, habían jugado a las damas, gritando cada uno la jugada a su contrincante invisible.

La gran voz retumbante, de indestructible calidad musical, llamó: - Y, señor Murray, ¿cómo se siente? ¿Bien?

- Muy bien, Carpani - dijo Murray serenamente, dejando que la hormiga se posara en el sobre y depositándola con suavidad en el piso de piedra.

- Así me gusta, señor Murray. Hombres como nosotros tenemos que saber morir como hombres. La semana que viene es mi turno. Así me gusta. Recuerde, señor Murray, yo gané el último partido de damas. Quizás volvamos a jugar otra vez.

La estoica broma de Carpani, seguida por una carcajada ensordecedora, más bien alentó a Murray; es verdad que a Carpani le quedaba todavía una semana de vida. Los encarcelados oyeron el ruido seco de los cerrojos al abrirse la puerta en el extremo del corredor. Tres hombres avanzaron hasta la celda de Murray y la abrieron. Dos eran guardias; el otro era Frank -no, eso era antes- ahora se llamaba el reverendo Francisco Winston, amigo y vecino de sus años de miseria. - Logré que me dejaran reemplazar al capellán de la cárcel -dijo, al estrechar la mano de Murray.

En la mano izquierda tenía una pequeña biblia entreabierta. Murray sonrió levemente y arregló unos libros y una lapicera en la mesa. Hubiera querido hablar, pero no sabía que decir. Los presos llamaban a este pabellón de veintitrés metros de longitud y nuevo de ancho, Calle del Limbo. El guardia habitual de la Calle del Limbo, un hombre inmenso, rudo y bondadoso, sacó del bolsillo un porrón de whisky, y se lo ofreció a Murray diciendo:

- Es costumbre, usted sabe. Todos lo toman para darse ánimo. No hay peligro de que se envicien. Murray bebió profundamente. - Así me gusta -dijo el guardia-. Un buen calmante y todo saldrá bien.

Salieron al corredor y los siete condenados lo supieron. La Calle del Limbo es un mundo fuera del mundo y si le falta alguno de los sentidos, lo reemplaza con otro. Todos los condenados sabían que eran casi las nueve, y que Murray iría a su silla, a las nueve. Hay también, en las muchas calles del Limbo, una jerarquía del crimen. El hombre que mata abiertamente, en la pasión de la pelea, menosprecia a la rata humana, a la araña, y a la serpiente. Por eso solo tres saludaron abiertamente a Murray, cuando se alejó por el corredor, entre los guardias: Carpani y Marvin que al intentar una evasión habían matado a un guardia, y Bassett, el ladrón que tuvo que matar porque un inspector, en un tren, no quiso levantar las manos. Los otros cuatro guardaban humilde silencio.

Murray se maravillaba de su propia serenidad y casi indiferencia. En el cuarto de las ejecuciones había unos veinte hombres, entre empleados de la cárcel, periodistas y curiosos que...

Aquí en medio de una frase, El Sueño quedó interrumpido por la muerte de O. Henry. Sabemos sin embargo el final: Murray, acusado y convicto del asesinato de su esposa, enfrentaba su destino con inexplicable serenidad. Lo conducen a la silla eléctrica, lo atan. De pronto, la cámara, los espectadores, los preparativos de la ejecución, le parecen irreales. Piensa que es víctima de un error espantoso. ¿Por qué lo han sujetado a esa silla? ¿Qué ha hecho? ¿Qué crimen ha cometido? Se despierta: a su lado están su mujer y su hijo. Comprende que el asesinato, el proceso, la sentencia de muerte, la silla eléctrica, son parte de un sueño. Aún trémulo, besa en la frente a su mujer. En ese momento, lo electrocutan.

La ejecución interrumpe el sueño de Murray.



"William Burroughs" extracto de la entrevista, un espectador para un film biológico.

EI lado metálico de la adicción
¿EI silencio es un estado deseable?


El más deseable. El uso especial de palabras e imágenes puede llevar al silencio. Yo no se a donde la ficción normalmente se dirige, pero yo estoy refiriéndome a lo que nosotros llamamos sueños. ¿Que es un sueño? Una yuxtaposición especial de palabra e imagen. Recientemente estuve haciendo experimentos con libros de recortes: leo algo en el diario, corto una foto, recuerdo algo escrito y lo pego en mi libro. Camino por la calle, saco una foto y la pongo con los recortes. Después, invariablemente, sonare algo relacionado con esta yuxtaposición. Estoy interesado en como se relacionan palabra e imagen en líneas muy complejas. Hago un montón de ejercicios en lo que llamo "viaje en el tiempo": tomo coordenadas, una foto que saque en el tren, lo que pensaba en ese momento, lo que leía, lo que escribí, todo para ver en que medida me puedo proyectar hacia atrás en el tiempo. Estos libros de recortes y estos viajes son ejercicios para expandirme, enseñarme a pensar más en bloques asociativos que en palabras. Las palabras, al menos en el modo que las usamos, se entrometen en lo que yo llamo la experiencia no corporal. Ya es hora de que dejemos atrás el cuerpo.

( Gradualmente me doy cuenta de que la habitación, pese a estar muy ordenada, esta repleta de papeles. Burroughs fuma sin parar alternando una caja de Ovals ingleses y otra de Benson. Trae más libros de recortes)


¿Piensas durante un lapso prolongado solamente en imágenes?


Estoy volviéndome más eficaz. Intenta esto: memoriza con cuidado el significado de un fragmento de un texto y después léelo. Lo podes leer sin que las palabras hagan ningún tipo de sonido en el oído de la mente. Una experiencia extraordinaria que después pasa a tus sueños. Cuando empezas a pensar en imágenes, sin palabras, ya estas en el camino. Lo que quiero ahora es aprender a ver mas de lo que esta ahí afuera, alcanzar una atención completa de lo que me rodea. Busco un estado sin palabras, lo deseo, las palabras son una manera de hacer las cosas tipo, alrededor del mundo, instrumentos toscos, y eventualmente serán dejadas de lado, probablemente antes de lo que pensamos.


¿Que tiene el recorte que la narrativa convencional no ofrece?

Los recortes crean nuevas conexiones entre imágenes y el campo de asociación de uno se expande. No podrías hacerlo por asociación libre, tu mente no podría abarcarlo. Si por ejemplo yo quisiera hacer un recorte podría leer a través de la columnas de este diario: "los nervios de los hombres de hoy nos rodean toda extensión tecnológica que saiga de lo electrónico involucra un acto de medio ambiente colectivo nervioso humano puede ser reprogramado con todos sus valores privados y sociales porque es contenido programa lógicamente como cualquier red de radio es tragada por el nuevo medioambiente el orden sensorial".

Tu mente no podría realizarlo, seria como tener en la cabeza todas las posibilidades de un ajedrez, no podría hacerlo. Los mecanismos de represión y selección están todos operando en contra tuya.

(Burroughs desplegó por la habitación cantidad de libros y papeles sueltos con los que ejemplifica; siento que nado entre ellos. Tres libros sobre Tánger, uno sobre sociales, Gibraltar, otro de temas generales)


La única falta de tu teoría parece estar en la base en la que opera la oración declamativa directa.

Si. Desafortunadamente es uno de los grandes errores del pensamiento occidental, la proposición de tal cosa o tal otra. Tal cosa o tal otra o es simplemente una manera exacta de pensar, las cosas no suceden así. Los recortes son un movimiento hacia la ruptura de esto. Seria mas fácil encontrar su aceptación en civilizaciones como la China porque ellos ya saben que hay muchas maneras en que se puede leer una ideografía, ya eso es un recorte.


Una frase de "Nova Express" me viene a la mente todo el tiempo: "atravesar la habitación gris". No la entiendo del todo.

La veo como un cuarto oscuro donde la fotografía de la realidad es producida. Implícito en Nova esta que la realidad es una película, lo que yo llamo un film biológico. Lo que sucedió es que el underground y la policía nova pasan a los guardias y entran donde esta película es procesada y allí están en condiciones de prevenir los hechos que sucedan, son como la policía de cualquier parte: la patota esta por hacer explotar el planeta así que los pibes del heavy llaman a la policía nova que son un agente ambivalente. Recuerdo que en Sudamérica le proteste a la policía porque me habían robado y terminaron arrestándome. En otras palabras, una vez que los traes a escena empiezan a hurgar. Una vez que la ley comienza a hacer preguntas no hay forma de terminarla. En vez de policía nova si quieres podes leer tecnología. (El grabador se interrumpe. El sonido solo me sobresalta a mí. Burroughs esta demasiado preocupado tratando de ubicar algo entre unos papeles. Finalmente es un collage de recortes para su nueva novela, lo trae satisfecho).

Me preguntaron si no me asustaría que un chimpancé hiciese pintura abstracta. Dije que no, si fuese buena. La gente me dice: "Todo muy lindo pero son recortes', Yo digo que no tiene nada que ver como Io conseguí. ¿Que es cualquier forma de escritura sino un recorte? Alguien tiene que programar la maquina, alguien tiene que recortar; alguien tiene que encontrar el lado metálico de la realidad.







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